Porque mi historia merece ser contada con mi propia voz.
No es un acto de marketing, es un acto de verdad. Es una oportunidad para nombrar quién soy, cuáles valores me sostienen, qué saberes me atraviesan y por qué quiero compartirlo con el mundo.
Me encuentro profundamente agradecida con todo lo que me ha formado, mi familia, mis maestros, mis pacientes, mis errores, mis aciertos, mis país y los caminos que me han llevado a cruzar fronteras físicas y simbólicas.
Soy Psicóloga, soy Neurocientífica, profesora, directora, terapeuta y madre. Pero también soy una mujer que cree en el conocimiento con propósito, en la salud mental como derecho y en el poder de la palabra para sanar.”